10 de abril de 2006

A Mirar hacia Latinoamérica



Editorial El Morrocotudo

Chile sin duda es un próspero país de la región, no exento de importantes desafíos pero que ha logrado en muchos ámbitos un desarrollo notable. Uno de esos ámbitos donde tenemos un punto débil y que urge mejorar es una preocupación mayor por un vecindario cambiante y con grandes problemáticas.

La última elección del Perú nos pone una alerta gigante, no es gratuito el discurso antichileno, no sólo es fruto de envidias, de peleas trasnochadas o creadas con objetivo electoral, sin duda responde también a la soberbia con que muchas veces actuamos como país respecto a nuestros países vecinos, donde ha faltado una óptica integradora enserio, un plan de ganancia final para todos, bajo la premisa de que si a ellos les va mal también nos va mal a nosotros.

Que un discurso nacionalista, rancio de algunos candidatos a la presidencia peruana llegue a tener posibilidades de gobernar el Perú, es también parte de nuestra deficitaria política exterior respecto a latinoamérica, por el actuar de algunos de nuestros empresarios de manera abusiva en sus inversiones y por no hacernos cargo de que tenemos vecinos que legitima o ilegitimamente levantan cada cierto tiempo revindicaciones limítrofes.

Es hora de hacer un decidido cambio de eje, no descuidar nuestra inserción con el resto del mundo, pero privilegiar las buenas relaciones, y las buenas prácticas de cooperación con nuestros vecinos y que esto no sea por mera conveniencia si no que por convicción, de que América Latina debe crecer armónicamente, que no nos podemos quedar de brazos cruzados ante las desgracias sociales que viven nuestros vecinos, sin duda la pobreza, la frustración y la marginación cultivan la desesperación y ahí están los populistas, los nacionalismos baratos o los extremismos terroristas para cosechar y tratar de imponer sus términos, terminando con las democracias ya sea mediante la creación de democracias en apariencia o mediante el uso de la fuerza directamente.

No nos quedemos de brazos cruzados, ante los acontecimientos que suceden en nuestro continente, colaboremos con entusiasmo con la construcción de una mejor patria grande.

Como medio tenemos el compromiso de seguir siendo una ventana de integración diaria, poniendo énfasis como lo hemos hecho desde su origen en la valoración de el respeto por los demás y el fomento del intercambio en todos los ámbitos con nuestros vecinos. Y tu, ¿en qué te comprometes?, acá está el espacio para hacer tu oferta integradora.

1 comentario:

Piduco dijo...

Yo creo que Chile no ha actuado mal en materia de relaciones exteriores a nivel latinoamericano. Muestra de eso son los lazos estrechos con Ecuador, Brasil, Paraguay y Uruguay. Con Argentina han habido avances importantes y creo que ambos paises se dieron cuenta que necesitan trabajar juntos.
En definitiva los países con los que hay problemas claramente son Perú y Bolivia y una cierta distancia con Venezuela, por su particular presidente.
Pese a todo esto, Chile definitivamente podría hacer mayores esfuerzos por cooperar con la región, pero para eso debe consolidarse como nación creciente. Por lo demás esa cooperación no puede ser con reglas de juego impuestas por los otros países, si no por acuerdo mutuo y creo que esa coordinación es el obstáculo mayor.