12 de abril de 2006

Soltando la mano


Es tarde y bueno me dieron ganas de soltar las manos escribiendo un poco más de mi, hace algo de frío hoy.

Hace tiempo he estado pensando como es posible vivir en la mentira, entre los ideales y la práctica y a ver que reflexión articulo.

Sin duda nadie puede conciliar al 100% las dos cosas (ideales y práctica), pero cada vez que hacemos algo que va en contra de nuestros ideales, un pedazo de nosotros se va muriendo, es tan dificil traicionar lo que uno siente por más conveniente e incluso sano que sea, la consecuencia debe ser más que una declaración debe ser actuar, seriamos tan felices casi ridiculamente si la consecuencia primara en nuestro actos.

Pero los seres humanos nos hacemos trampas, y sufrimos, nos desengañamos, nos desilucionamos de los demás, o pervertimos alguno de estos ideales y seguimos vociferandolos como si los practicaramos, al menos yo trato de volver cuando me equivoco, tarde o tempano a uno le cae la chaucha y el mal medio pervierte al buen fin.

Esta reflexión viene por que pienso en que ámbitos estoy siendo inconsecuente, aunque esa inconsecuencia sea más grata y por mínima que sea, y en que estoy siendo 100% consecuente aunque sufra y me cuestiono si esa consecuencia me esta sirviendo o me estanca en pasados que sería mejor superar.

Entonces la pregunta que tengo y que creo se va respondiendo de a poco y es:

¿cómo ser el hombre equilibrado, que sabe que hacer, que sabe escuchar, que sabe pasar etapas, que sabe crecer haciendo de su libertad una herramienta que abre caminos hacia la felicidad y no hacia la tristeza?

Tan humanos que somos, es la gracia que tenemos....