13 de abril de 2006

En Arica



En Arica otra vez, bajarme del avión ya me cambio el ánimo, es que el clima, lo bien que quedo el aeropuerto, la conversación con el taxista (porsupuesto conocia El Morrocotudo), la recepción de los amigos, bueno todas las condiciones dadas para una semana santa de arduo trabajo y reflexión.