11 de diciembre de 2006

Tiempo para Chile


Estas son algunas reflexiones que me surgieron tras la muerte del Dictador General (R) Augusto Pinochet, un día 10 de Diciembre, mismo dia que se conmemora el Día Internacional de DDHH y el mismo día en que oficialmente me puse a pololear, que día no?


Hablar de cierre de una etapa lo considero exagerado sin embargo, la muerte del General Augusto Pinochet es una oportunidad.

Si bien vienen tiempos que se dirán muchas cosas, como la tumba a lo Napoleón que se dice añoraba, o que seguramente se lanzará un libro póstumo, y tendremos sobrereacciones, no debemos quedarnos con esas cosas, si no que ver como reconciliamos a Chile de manera real.

El día Domingo ver a un Chile estilo 1988 pero en versión miniatura me llevaba a dos reflexionar en dos sentidos de cuanto hemos avanzado y crecido como comunidad nacional, y como las heridas de la época más oscura de nuestra historia aún permanecen vivas, incluso en uno mismo.

Lo que si se cierra a mi juicio es completamente la etapa que unió a Chile en dos facciones, los pinochetistas y los anti pinochetistas, la muerte del dictador debe generar nuevos puentes de diálogo entre la clase política y la aún mayor apertura de sectores ligados con uno u otro sector, hablo de la cultura, de la empresa, etc.

Es hora de poner a Chile por delante, de no olvidar para así no volver a tiempos como los que pasaron en las últimas décadas, de trabajar en conjunto con la convicción de que si a Chile le va bien a todos nos va bien, de dejar los odios, de buscar el perdón, de acatar la marcha de la justicia y de exigirla, de realmente construir de Chile una Patria para Todos.

Llego el momento de las nuevas conversaciones, de un nuevo Chile de un salto adelante, no nos quedemos sólo en el pasado si no que utilicémoslo como un trampolín hacia un mejor futuro.