26 de agosto de 2008

Un ensayo sobre juegos, politica y yo

¿Qué he aprendido jugando wow y como me reinvento?

Premisas con las que parto en esta conversación:

El juego es un constante laboratorio de prácticas, un constante encontrarse con uno mismo, el desafío de questing se mezcla en un desafío de supervivencia y progresión, con el contraste de encontrarse sumido en nuestra propia humanidad, con nuestros defectos y virtudes, las cuales son imposibles de ocultar en la práctica de jugar.

Lo primero que se me ha revelado es el temor, temor que sumado con inmovilismo representado en el YO NO VOY A JUGAR, y sus explicaciones, que hoy las declaro como cegueras y que se representaban en declaraciones como: “no se hablar inglés”, “no se jugar, nunca aprenderé”, “no tengo tiempo”.

Este primer quiebre hoy se me aparece como un fundamental aprendizaje, en el momento de emprender. Pasar de ser conservador y adverso al riesgo, a sin ser atarantado, atreverme a apostar, a invertir en prácticas distintas que salen de la linealidad del yo se o sirvo para hacer esto, al sí yo declaro que quiero ser, qué prácticas debo aprender para serlo, sabiendo que el riesgo y el fracaso son posibilidades pero no las únicas.

El juego es un banco de oportunidades que ha reafirmado mi capacidad de liderazgo. Usualmente necesito sentir respaldo para actuar y el liderazgo no vive en uno ni en las propias capacidades, sino que en la capacidad de hacerse cargo de las preocupaciones de los otros, y en el juego eso es fácil de detectar. Fue natural para mí la progresión de jugar sólo a jugar en equipo, lo que no era natural y el juego te fuerza a hacerlo, es el pedir ayuda, “si los demás te necesitan para progresar, para avanzar, o para apoyarse en sus propias vidas, sin duda yo también los necesito”, y al no ser un gran jugador técnico he aprendido a ser un buen pedidor de ayuda, un buen dador de ayuda, y lo más impresionante me ofrecen ayuda constantemente para fortalecer mis habilidades, todo en beneficio del guild y me honra ser uno de los tanques del guild y generar buenos juicios que fortalecen mi identidad en Fuerza del Sur, siendo conciente que esto traspasa ese ámbito.

Gadenfis (Dwarf, Defensive Warrior, level 70):

El ser tanque conlleva el ir adelante, es esencialmente un buen recibidor de golpes, debe mantener la atención, intrínsecamente debería ser el que lidera los grupos, cosa que aún no logro, necesita de un healer siempre y un buen equipo porque su capacidad de daño en solitario es limitada, lo que lo obliga a comunicarse bien. Sobre él pesa el trabajo de los dps, ya que si no mantiene el agro el fracaso es inminente. ¿Cuánto de esta descripción se aplica a mi? ¿Cuánto del tanque y su forma de jugar lo traspaso a mi vida? Me atrevo a decir que mucho. A continuación hablaré de esas cosas que de tanque he aprendido para mi vida, como diría Castronova, a este lado de la membrana.

Un tanque tímido o cobarde, al igual que alguien que declara el propósito de liderar, no sirve, resultaría lento en la respuesta y llegaría tarde, con esto que se asemeja a la incapacidad de trabajar en el futuro y en la aplicación de el futuro que ya pasó, por otra parte un tanque atarantado, carente del sentido de responsabilidad lleva a la inmedidata destrucción de su equipo y a la vez genera el juicios negativos. Un tanque- líder mesurado, pero apropiado de su rol, que siente que lleva en su rol las preocupaciones del resto del team, que pregunta pero también toma decisiones, que cuando se equivoca pide perdón y se hace responsable es el como yo pretendo formar mi identidad como persona, basado en la acción pero la acción con propósitos.

Gad, me ha servido para pasar de la inmadures ingenua a la responsabilidad y me la demuestra todos los días, sin rigor, sin ansias de aprender no podré ser el líder que quiero ser, tampoco podré generar mi propia riqueza, y quedaría sumido en la mediocridad de la predestinación que yo creo es una de las enfermedades que yo y mi generación vivimos.

Evidentemente si Gad es sólo así en la vida del juego no sirve de mucho si sus practicas de exelencia, no las traspaso a mis prácticas y creo que en estos últimos meses eso ha ido comenzando, el hacerme cargo de mi futuro, tiene que ver conmigo pero no sólo conmigo, si no que con los demás, con el cuidar la identidad de Chile Primero y de sus miembros y agregarles valor, con ser portador de esperanza, con hacer promesas sostenibles.

El Guild Fuerza del Sur y el Guild Chile Primero:

Una de las primeras acciones a las que urgí en el guild fue a organizarnos y declarar propósitos de quienes somos, y quienes queremos ser, y para eso generamos una serie de prácticas, en equipo, tengo un equipo duro y donde nos cuidamos y nos queremos y lo más importante jugamos juntos, si esto pudo hacerse en el guild, cosa que la arquitectura del juego permite con facilidad, mi gran pregunta es como lo hago proactivamente, sin esperar siempre la instrucción y el reto en Chile Primero, aún he sido incapaz para trasvasijar, las buenas prácticas del Guild a los equipos en los que trabajo.

El quiebre que generó un decaimiento en el Guild fue la promesa de que eramos capaces de hacer Onyxia casi de un día para otro y sin liderazgo, ese incumplimiento colectivo generó frustración, la frustración generó pelambre y así tuvimos nuestra primera crisis de la cual aprendí no fue un crisis de incapacidad técnica, si no que fue una crisis de expectativas y de credibilidad, y también hoy se representa mi falta generosidad a la que a pesar de que otros la ven claramente yo me reconozco ciego.

En algo que el juego ayuda es en la arquitectura, las cosas son o no son en el mundo de Blizzard y eso de un usuario medio en Chile no depende de mi, ahí veo el sentido del Poder ellos pueden declarar y yo solo aceptar o no aceptar.

En cambio en el “juego” de Chile Primero, yo soy participe de las declaraciones constitutivas y en algunos ámbitos todos los días tengo el poder declarativo para hacerlo, y en ocasiones soy ciego a esto

Se que las prácticas las tengo ahí, se que es lo que tengo que ser pero no ser trata de saberlo si no que de verlo y hacerlo y me siento insatisfecho con mi propia respuesta, de ahí nace la inquietud por leer, y por reconocerme aprendiz en el arte de liderar y hacer política, tengo el cuerpo tengo las redes, tengo las posibilidades, tengo la ambición pero aún me siento inmóvil y poco proactivo, no sorprendo en Chile Primero, en el juego si puedo sorprender.

¿Cómo llego a tener maestría en algo y no ser sólo eterna promesa?, ¿Como me reinvento? ¿Como ser resilente?

Esa preguntas me rondan y me surgen al escribirlo, se que nadie va a llegar y me dirá lo lograste, sólo se que tengo que hacerlo, que hice la declaración pero no puedo quedar solamente en ella, por los tiempos y las paciencias de mis clientes se acaban y no son eternas.

He aprendido del juego a distinguir algo que antes no veía, la diferencia entre desesperación y desespero, hoy tengo desespero y urgencia de crecer y la única forma al igual que para crecer en el juego es la practica de ciertas disciplinas y rellenar pasados, el primer pasado es el examen de grado, y la disciplina está principalmente en agregarme valor para agregar valor, en estar siempre pendiente de las preocupaciones de mis clientes y no temer a preguntar y actuar.

En esto tengo ciertas intuiciones de que hacer, y también darme cuenta de como en estos pocos años he sufrido muchos cambios de piel (de niño dc universitario, a director de diarios, a guild master a dirigente de Chile Primero, etc), lo primero es romper la linealidad uno puede ser muchas cosas y hacer muchas cosas, lo importante es la excelencia en el servicio, (cumplir con las promesas y hacer buenas ofertas), uno no se despierta y dice hoy seré el mejor Guild Master de Tanaris o un millonario, si no que uno pide ayuda y se hace preguntas, estudia y práctica, le da valor al tiempo pero no lo sobreestima tampoco, en ese juego estoy, en el de declarar pero declarar de verdad con intención con ambición, pero con la humilidad de un aprendiz que no quiere ser siempre aprendiz en todas las cosas.

Me veo con la intención pero con poca articulación aún, otras me veo perdido, pero lo que al final del día se, es que tengo una gran posibilidad de abrir espacios, de crear realidades y ser un mejor ser humano, de acostarme tranquilo de alma y de conciencia y con la convicción de que no puedo farrearme el donde he llegado por que tengo la convicción de que quiero estar aún más allá.